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Debate en la fundación Heinrich Böll Junio 2012. IX y última entrega

En esta última entrega del debate en la fundación Heinrich Böll queda en el aire la cuestión de los costes de un rescate de los bancos. Mientras Richard Werner sostiene con plena convicción que dichos costes son perfectamente evitables, Jörg Asmussen del BCE no ve cómo evitarlos. La polémica no va a más porque el moderador Gerhard Schick se encarga de remitirla a una confrontación bilateral y pasa a resumir el debate antes de  despedirse.

 Gerhard Schick

 Bueno, pero sí que hemos hablado indirectamente de los bancos griegos.

 Jörg Asmussen

 … se ha hablado de los bancos en el conjunto de la Unión Monetaria… Yo creo que ayer Grecia decidió emprender el camino de un año de reformas pero al gobierno por formarse le queda un duro camino. Primero tiene que constituirse el gobierno y, una vez constituido, su cometido primordial seguro que va a ser: de un lado, gobernar el país de modo que disponga de unas finanzas sólidas y, de otro, emprender reformas para el crecimiento y el empleo. El país necesita las dos cosas. No creo que se deba ni que  pueda establecerse un debate que oponga estas dos cosas. En este sentido, tan pronto se forme un nuevo gobierno, una delegación de la troika viajará a Grecia. La comisión europea así lo declaró ayer por la noche al hablar de las medidas de adaptación que en interés de la propia Grecia se habrán de tomar.

Puede leerse y a menudo nos preguntan si los objetivos pueden posponerse en el tiempo….Antes que nada, yo sería partidario de hacer una evaluación de la situación con el nuevo gobierno para  poner los objetivos del programa de adaptación y determinar la situación económica. Puedo desde luego hacer mención a que cuando se habla de posponer objetivos fiscales debería añadirse, en honor a la verdad, que cuando un país experimenta un déficit primario lo que ocurre es que los ingresos ordinarios de ese país no cubren  los gastos ordinarios, sin contar los pagos de interés. En virtud de esto una prolongación en el tiempo del cumplimiento de los objetivos fiscales va a implicar automáticamente que el país va a incurrir en nuevas necesidades de financiación externa.

Richard Werner

Brevemente, en lo que concierne Grecia, si es que puedo plantear una pregunta al Sr. Asmussen… Bueno, ya han podido escuchar antes mi propuesta: Grecia no debería emitir más bonos soberanos sino que el Estado griego debería tomar prestado de los bancos. Los bancos entonces estarían generando crédito, sin contabilizarlo a precios de mercado, no existiendo mayor problema respecto al cumplimiento de los criterios de Basilea dado que el riesgo sería de un 0%. La generación de crédito  es ahora mismo en Grecia negativa y, por esta vía, podría elevarse rápidamente hasta un 2% o 3% obteniéndose entonces con seguridad un crecimiento del P.I.B. nominal de entre un 2% o 3% siguiéndose de aquí más ingresos fiscales.

Si se me permite, yo quisiera plantear una pregunta… El Sr. Asmussen ha dicho antes que no puede imaginarse que un rescate bancario pueda llevarse a cabo sin costes.

Bien, dónde ve Ud. los costes  si los bancos centrales, como por ejemplo lo ha hecho la Reserva Federal, o mejor tomando un caso todavía más extremo para hacer más clarividente el debate, pongamos que  todos los créditos impagados o potencialmente impagados fueran comprados por el Banco Central al precio nominal y no al de mercado, o sea al precio al que se contabilizaron originariamente de suerte que los bancos no experimentan un agujero en sus balances, que es precisamente lo que dispara una crisis bancaria, su causa. Esto permitiría que los bancos dispusieran de nuevo de cash. Una contabilización en el haber del BCE y los bancos quedan completamente saneados…

Vuelvo a la pregunta: dónde surgen los costes si se procede de esta manera. El BCE no experimenta costes porque solamente se trata de un apunte contable. Se suele suponer que esto conduciría a inflación y la inflación sería obviamente un coste indirecto. De hecho, esto no puede conducir a inflación puesto que la inflación sólo es posible cuando el dinero del sistema bancario-el dinero que genera dinero, el del BCE incluido- es “bombeado” en el sistema no-bancario, en la economía y, sin embargo, con este proceder esto no ocurriría. Lo que tenemos es un ajuste contable dentro del propio sistema bancario, entre el BCE y los bancos y ninguna clase de costes…

Le agradecería que me rebatiera y me demostrara dónde se encuentran los costes.

Gerhard Schick

Antes quizás… podríamos abordar la pregunta acerca de las instituciones europeas….

Daniel Gros

Se trata de una pregunta difícil… Difícil de resolver objetivamente… Lo que de hecho se necesitaría inmediatamente es una cooperación fiscal entre los diferentes países miembros de la Eurozona y aquí hay poco espacio para las instituciones europeas… por decirlo claramente…

La cosa cambia si consideramos la estructura bancaria que  quiere construirse en Europa en los próximos 10 años. Entonces a las instituciones europeas se las consultaría y co-determinarían las decisiones pero, si somos realistas, en la actual crisis, el parlamento europeo sobre todo, tiene lamentablemente poca influencia porque el dinero viene de los países miembros y tiene que ser previsto en los presupuestos nacionales que, a su vez, son discutidos y aprobados por los parlamentos nacionales.

Gerhard Schick

Propongo que la pregunta del Sr Werner al Sr. Asmussen se debata de una forma bilateral…(Murmuraciones entre el público) o bueno, Sr Asmussen si brevemente  Ud. quiere…

Jörg Asmussen

De buen grado lo intento comentar brevemente… Yo creo incuestionable  una de las premisas de la economía “ There´s no free lunch”. Cuando alguien me viene con que “algo no cuesta nada” lo primero que me digo es que los costes deben estar en alguna parte…. (Murmuraciones entre el público) Si, sí, señores… y puedo también  decir dónde creo que están…

El Sr. Wener nos viene a decir, en suma, que si las cosas se hicieran como él propone , se estaría generando crecimiento de la masa monetaria y se obtendría así un crecimiento de la economía… En última instancia lograríamos pues crecimiento real. El dinero del Banco Central se filtra a través de la generación de crédito y el dinero acaba en el sector no-bancario, ya que de lo contrario no se estaría produciendo crecimiento… Para generar crecimiento el dinero tiene  que filtrarse necesariamente  en el sector no bancario y esto inevitablemente dispara las presiones inflacionistas.

Y aquí precisamente se encuentran los costes, sólo que repartidos entre todos.

Gerhard Schick

Seguro que sobre este aspecto podríamos seguir discutiendo pero, por resumir, yo quisiera señalar que ha quedado bastante claro que el hecho de que el BCE haya intervenido inyectando masivamente liquidez más allá del corto plazo habitual desde diciembre del año pasado fue probablemente la manera adecuada y única de actuar en su momento. Por eso nosotros no hemos criticado al BCE en lo que a esto se refiere.

Al mismo tiempo ha quedado también bastante claro que ello ha traído consigo una serie de dificultades:

1º.- Porque la intervención no fue completada con la de otros agentes. Sr. Asmussen, Ud. ha mencionado este aspecto antes.

2º.- Porque el nexo entre los Estados y los riesgos de los Estados se ha reforzado de nuevo.

3º.- Y porque a través de esta vía no se podía lograr una verdadera estabilización de los balances de los bancos en lo que concierne a su capital, que es dónde residen los problemas de solvencia.

Hemos tematizado asimismo la cuestión acerca de quién, de hecho, está beneficiándose de todo esto. Si pueden implementarse restricciones como, por ejemplo, hemos hecho en Alemania en la forma de topes en las retribuciones de los directivos bancarios o medidas en la misma dirección, medidas que en el contexto debatido tampoco han sido posibles.

Me ha resultado especialmente interesante poder debatir la cuestión de cuáles son las alternativas a que el BCE  vuelva a asumir el papel que ha asumido con los dispositivos LTRO. Yo también comparto el punto de vista, por cierto, de que no es cometido del BCE llevar a cabo lo esencial de las medidas anti-crisis y de que sólo cuando los gobiernos no cumplen con su trabajo  es cuando el BCE tiene que asumir ese cometido. Y mi exigencia es la de que los Gobiernos cumplan con su trabajo. Lo mismo cabe decir respecto a impulsar una unión bancaria o a desarrollar instituciones en Europa que impidan justamente que el BCE tenga que intervenir más allá del suministro normal de liquidez. En la implementación de las respuestas a estas cuestiones-organizar a nivel europeo una protección de los depósitos, montar estructuras de supervisión allí dónde pueda hacerse- ha habido bastante consenso. También se ha tematizado la cuestión de cómo poder establecer un régimen de reestructuración que haga posible que los accionistas se involucren en los costes del rescate.

Y luego estarían esas sombras de elefante que penden en el ambiente al preguntarnos por la implicación de los acreedores y en qué medida puede irse más allá de la involucración de los accionistas hasta alcanzar el ámbito del capital subordinado.

Desde mi punto de vista, y aquí creo estar próximo a lo expuesto por Daniel Gros, rescates bancarios como el que se produjo en Irlanda en el que no fue permitida una implicación de los acreedores acarrean unos costes que al final complican extraordinariamente el problema no pudiéndose descartar nuevas negociaciones en Irlanda porque el problema se ha hecho mayor. Ahora, sin embargo, le toca el turno al asunto de cómo abordar las cosas en España. Esto es importante.

También hemos tocado el aspecto de la transparencia y aquí me permito hacer una observación sarcástica al ver que las mismas exigencias de transparencia que el congreso americano ha impuesto a la Reserva Federal, cuándo se las intenta implantar en Europa no causan sino el revuelo de los mercados. Y, sin embargo, los datos que se piden que se hagan públicos son los mismos que en EEUU  aduciendo los principios del libre derecho a la información y los principios parlamentarios orientadores de la Reserva Federal.

Pero bueno, ya ha indicado Ud. Sr Asmussen que nos ocuparemos de ello en uno u otro próximo foro. Estaría muy bien si al final podemos verlo todo un poco más claro.

Gracias a todos por haber participado en el debate, gracias a mi equipo por haber participado en la preparación y que tengan un buen día.

Debate en la fundación Heinrich Böll Junio 2012 VIII

Penúltimo post de la traducción del debate en la fundación Heinrich Böll

En el mismo Daniel Gros se refiere al “espanto sin fin” del caso español. Jörg Asmussen defiende al BCE aduciendo el marco legal en el que el banco opera mientras que Richard Werner insiste en sus críticas al BCE generando a veces la impresión de si el marco legal aducido tan en detalle por Asmussen no será una especie de excusa. Las intervenciones del público suscitan el que se hable del ejemplo de Suecia, de la política informativa del BCE y , finalmente de Grecia (próximo post)

Gerhard Schick

…Alguna cuestión respecto a esto? Alguna pregunta o posicionamiento?…. Si no, pasamos a otra cuestión… Ah… sí… bien….

Jörg Asmussen

Adelante Daniel, tú, primero….

Daniel Gros

Digamos que respecto a la implicación de los acreedores de los bancos la opción que se tiene es: o un fin espantoso o un espanto sin fin… Y el caso de España con su sobreendeudamiento va a ser en mi opinión un espanto sin fin y por eso abogo por un saneamiento de los bancos con implicación de los acreedores allí donde existan bancos insolventes. Tratar de encajar todo esto al Estado español no va a funcionar y tampoco sería justo trata de hacerlo con el EFSF.

Jörg Asmussen

Quisiera añadir dos cosas: en primer lugar, yo me andaría con cuidado a la hora de crear la impresión de que existen crisis bancarias que se pueden solucionar sin costes. No parece ser éste un enfoque realista y despierta expectativas que luego no se ven realizadas.

En segundo lugar, el Banco Central Europeo no es ningún supervisor de mercados financieros, ni hasta la fecha lo ha sido. Se le ha asignado un nuevo cometido a partir de la crisis, el de ocuparse de las perspectivas macro pero el conjunto de las perspectivas del potencial micro de cada banco está en manos, ahora como antes, de los organismos supervisores nacionales. No discuto que no hubiera sido correcto- y que no lo sea hoy en día también- que si se tiene la impresión de que está formándose una burbuja inmobiliaria – cosa que no es tan fácil ex ante- pero, en todo caso, si se identifica la formación de una tal burbuja, que se proceda a  encarecer la generación de créditos al sector inmobiliario e incluso en casos extremos que el organismo supervisor impida la misma. De acuerdo a la directiva bancaria europea esto es hoy posible. Se ha implementado, de hecho, en la legislación bancaria en Alemania. Sin embargo, la posibilidad de hacer esto, por seguir con el ejemplo alemán, está operativamente en manos de los que ejercen la supervisión de cada entidad crediticia por separado, o sea, en las manos conjuntas del Banco Central Alemán y el BAFIN (Organismo Supervisor Federal de las Finanzas) y no en manos del BCE.
Una vez más, insisto, el instrumento es el adecuado, se puede utilizar, debe ser utilizado pero no debe generarse la impresión de que estaba en manos del BCE el haberlo hecho.

Gerhard Schick

Lo que sí que es cierto respecto a este punto es que el BCE a lo largo de la formación de esta crisis, a lo largo de la década del 2000, adoptó conscientemente la política de no fijarse en la evolución regional de cada país. Se tomó a sí mismo como una institución europea fijándose en las medidas promedio a nivel del conjunto de Europa. Y a este respecto uno no puede dejar de preguntarse si aquí no haría falta una premisa de partida diferente así como, esto ya lo hemos debatido anteriormente, si la formación de burbujas en los activos tiene que ser concebida como un problema propio a los bancos centrales y con qué instrumentos puede reaccionarse a las mismas. Hay además un debate muy intenso que gira en torno a la cuestión de en qué medida podemos mirar atrás.. Pero hoy, aquí, no queremos ocuparnos de las causas de la crisis sino de cómo proceder con los problemas y, por ello, de cuestiones tales como cómo rescatar a los bancos, cómo  estabilizarlos… y, bueno a mi me gustaría seguir con otros temas aunque tampoco me gustaría coartar ninguna réplica a lo que he dicho, cosa que no me parecería de buen tono.

Jörg Asmussen

Lo único que puede aclarar todo eso que Ud dice es echar un vistazo a nuestros estatutos. Estos establecen que nuestro mandato atañe a la Eurozona en su conjunto. No tenemos ningún mandato para hacer un seguimiento de sub-regiones de la Eurozona o para intervenir en ellas si fuera necesario. El mandato, que creo que es el adecuado, establece muy claramente que nuestra responsabilidad se corresponde al conjunto de la Eurozona.

Richard Werner

Con todo, la realidad es que el BCE está compuesto por bancos centrales que existen de facto en esos países, el organismo supervisor bancario en España, por ejemplo, es de hecho el banco central español…Si no se quiere ver esto, se está ignorando la realidad del mercado interbancario en el que diariamente y de una manera intensa los bancos están entretejiendo operaciones entre ellos a través y con el BCE. Y esto es ya, en realidad, una supervisión bancaria que es llevada a cabo continuamente por los bancos centrales. Esta es una realidad que no puede simplemente barrerse bajo la alfombra.

Gerhard Schick

Veo entre el público una petición de intervención… allí , otra… Da igual el orden… Adelante, por favor….

Florian Kern

Soy Florian Kern, portavoz de los verdes en el parlamento alemán y mi pregunta para el Sr. Asmussen es la siguiente: ¿Tienen los dispositivos LTRO´s influencia en todos los casos en lo que se refiere a la forma en que los riesgos se asignan en el sistema financiero? Quiero decir… El Sr. Gros, por ejemplo, ya ha comentado la influencia ejercida sobre la prioridad de los acreedores cuando, por ejemplo el BCE admite una mayor cantidad de activos a título de garantía… y derivada de esta pregunta quisiera también preguntar si efectivamente se están reasignando riesgos en el sistema ¿No estaría Ud. de acuerdo en que debería exigirse al BCE mayores obligaciones de información, sobre determinadas cuestiones-al menos, ex post- relativas al destino del dinero… por ejemplo en el caso de los ELA´s (Emergency Liquidity Assistance) en los que las garantías admitidas por el BCE son otras… O sea, ¿No se estaría dando la necesidad de operar con mayor transparencia de lo que se ha hecho hasta ahora frente a la opinión pública?

Portavoz del blog “New Economic Solutions Network”

Me gustaría hacer primero una observación y luego una pregunta.

La observación es que resulta muy interesante escuchar todo lo que se está diciendo porque yo me estoy preguntando desde hace tiempo por qué no se hace lo que ya se hizo en Suecia en 1992 – 1993 cuando se habla de sanear bancos quebrados. O lo que es lo mismo: nacionalizarlos en poco tiempo para luego venderlos a bancos privados. Creo que es una cuestión interesante y agradecería comentarios al respecto.

Y mi pregunta más directa concierne a un mecanismo sobre el que estoy trabajando y que me pregunto si por un casual pudiera servir en este caso. Según mi visión, para que el problema se resuelva tiene que darse crecimiento económico en los países del sur. Al final, después de todo, se trata de esto… y para conceder créditos útiles quizá exista la posibilidad de que los Bonos del Estado funcionen de otra manera. Existe ya un dinero que fluye diariamente de los Gobiernos, pongamos que del Gobierno español, a los acreedores que han comprado los títulos de deuda pública… fondos de pensiones, bancos españoles…Creo que el BCE también ha comprado algunos bonos de estos países y que los posee todavía… Mi pregunta: ¿Sería posible por parte, digamos, del BCE traspasar estos títulos de deuda pública- creo que 50 mil millones es lo que tiene el BCE en deuda española o de los países del sur- al EIB (European Investment Bank) cumpliendo una función de fideicomiso de manera que el EIB pueda financiar proyectos de infraestructura en los países del sur y, a cambio de ello, el acreedor originario-el BCE, que es el que ha hecho entrega de esos títulos de deuda pública y que ha traspasado, por lo tanto, el flujo de dinero al EIB-  que a cambio de ello, decía,  el BCE obtenga un “variable rate bond” ( obligación de tipo variable) que rentaría dividendos sobre esos proyectos de infraestrucutura…?
¿Sería algo semejante concebible? y ¿Cómo podría funcionar? Pues de esta forma podrían reciclarse grandes sumas de dinero en el sur de Europa de una manera constructiva.

Eva Grüsstorp

Soy Eva Grüsstorp… ex parlamentaria europea… Vengo con la perspectiva del parlamento europeo y con la pregunta acerca de qué nuevos foros públicos pueden participar en los procesos que se están llevando a cabo. Me ha alegrado mucho escuchar los conceptos “fondo de liquidación”, “liquidación de bancos”, y lo que ha comentado un orador precedente acerca de por qué no se les dejó quebrar hace dos años gradualmente, de una manera programada. También me ha alegrado escuchar lo de la “implicación de los acreedores” aunque, tal y como algunos de nosotros ya sabemos, los conceptos abstractos sirven de poco en Europa, sea cual sea el nivel en el que se empleen. Por eso creo que siguen pendientes de contestación las cuestiones acerca de:

1.- Qué institución a nivel europeo u otro sería la responsable de desarrollar tanto el fondo de liquidación como la implicación de los acreedores.
2.- Si existe ya alguna institución que podría ser activada o mejorada para ello.
3.-Cuál sería su régimen de coordinación.
4.-Qué obstáculos podrían encontrar tanto el fondo de liquidación como la implicación de los acreedores.
5.-Cómo y a qué niveles puede acelerarse en Europa los procesos de toma de decisiones.
6.-Y, en su caso, en qué punto pueden ser incorporados en ellos instituciones independientes y parlamentos.

Gerhard Schick

Aún una cuarta pregunta… y luego las vamos comentando aquí en la tribuna…

Portavoz de Deutsche Welle

Yo tenía una pregunta que quizá no esté relacionada del todo con el tema del “rescate bancario” y más quizás con la actualidad del rescate de Grecia… A este respecto, una breve digresión: ayer hubo elecciones al parlamento griego… se formará un nuevo gobierno… mi pregunta va dirigida al Sr Asmussen pero a lo mejor los otros ponentes también puedan exponer cuales son a su entender los cometidos más apremiantes de este nuevo gobierno griego con el fin de sacar al país de la crisis y si creen Uds también, como algunos políticos alemanes europeos, que a Grecia habría de concedérsele más tiempo y si las constricciones que por parte de la UE se le han impuesto relativas a ahorro, reformas, política podrían ser relajadas.

Gerhard Schick

Las preguntas se dirigen fundamentalmente al Sr. Asmussen… Comencemos por él…

Jörg Asmussen

Me gustaría comenzar por el bloque de preguntas de la segunda intervención. Tenía dos partes. Una primera acerca de por qué no puede ser Suecia un ejemplo. Al estudio del ejemplo de Suecia hemos consagrado no pocas semanas de nuestra vida. Stefan Ingves, el hoy jefe del Banco Central Sueco y que fue quien por aquel entonces estaba al frente del ministerio de finanzas sueco, es desde luego una de las luminarias respecto a lo que concierne a rescates y reestructuraciones de bancos. Todos nos hemos ocupado en ello. Lamentablemente existen diferencias considerables entre la situación en que hoy nos encontramos y en la que se encontraba Suecia por aquel entonces. Una de las diferencias esenciales es que lo que hoy experimentamos en Europa son dificultades transfronterizas en el sector bancario, con aquella parte del sector bancario que opera en más de un país. Es lo que ocurrió en la crisis de 2007-2008 a nivel global- si por global entendemos la mitad norte del globo. Sin embargo lo que pasó en Suecia fue algo singular, circunscrito a un país relativamente pequeño de Europa. En Suecia se pudieron estatalizar bancos en el corto plazo y luego venderlos porque había compradores para los activos de los bancos. Al contrario que en Suecia, en Europa desde los años 2007-2008 y pese a que la comisión europea ha promulgado ayudas para sanear los bancos, resulta muy difícil organizar un cambio de propiedad, o algo parecido, de un banco pues no hay compradores de activos bancarios que se pongan a la cola. Esta es una de las diferencias que explican por qué el ejemplo de Suecia , por más impresionante que fuera, no puede ser transplantado.

La segunda cuestión versaba sobre, lo pongo en mis términos, cómo puede procederse con los bonos del Estado que el BCE ha comprado bajo el programa SMP (Securities Market Programme)… No estoy seguro de haber entendido bien el mecanismo financiero con el EIB (European Investment Bank) que se nos propone… pero siempre hemos dicho y esto sigue vigente que los bonos del Estado que compramos bajo el programa SMP los vamos a conservar hasta vencimiento por razones de política monetaria. Aquí no ha cambiado nada y tampoco veo cambios por venir.

Respecto a las preguntas sobre la transparencia- asunto que de un modo indirecto ya planteó al principio el Sr. Schick- decir que en el BCE nos sentimos comprometidos con una mayor transparencia y creo que este compromiso lo estamos haciendo realidad permitiendo un mayor acceso a documentos e informaciones. Por otra parte, existe una resolución del BCE del año 2004 en la que se pone por escrito los criterios que esta transparencia va a seguir ateniéndose al artículo 15 del acuerdo sobre las formas de trabajo de la Unión Europea. Esto implica que cada consulta de información que recibimos es sometida individualmente a examen teniendo lugar entonces, dicho sucintamente, lo que entre juristas alemanes y los que no lo son, se conoce bajo el nombre de una “ponderación de bienes e intereses”, dado que con bastante frecuencia existen intereses de naturaleza privada o pública que pueden oponerse al justificado deseo del flujo de información. Hay casos que son muy obvios y que saltan a los ojos. Por ejemplo, constituye sin lugar a dudas un sabio proceder de interés público no hacer completamente públicas las características de las garantías que subyacen a los billetes que  emiten los institutos de crédito cuando se habla, resuelve o negocia sobre las mismas pues, de lo contrario, se estaría permitiendo un acceso ilimitado a la falsificación de billetes.

Este es un caso evidente. Existen naturalmente otras consultas de información cuyo tratamiento no es tan evidente como por ejemplo las preguntas que se nos dirigen acerca de si podríamos identificar a aquellos países o bancos aislados que han participado en los dispositivos LTRO. Siguiendo la “ponderación de bienes e intereses” hemos resuelto no hacerlo porque nos hemos dicho que el interés público de la estabilidad de los mercados financieros está por encima del interés público a la información, interés que también se opondría al interés privado de ciertas instituciones de crédito a que su información sea protegida.

Fundamentalmente y a pesar de nuestro compromiso con la transparencia en el BCE somos reservados con la entrega de información relativa a países específicos pues contemplamos el conjunto de la zona Euro y queremos evitar estimular posibles reacciones del mercado en los diferentes submercados de la Unión o si esas informaciones atañen a países muy pequeños de la Unión se hace muy fácil identificar a los bancos de esos países que son sistémicamente relevantes.

Esta es la “ponderación de bienes e intereses” que hacemos en el BCE para cada caso. Contra ella se puede proceder. Este procedimiento puede ser desestimado por la directiva del banco. En los casos en que esto ocurra queda abierta la vía de la corte europea de justicia.

Esta es la política de transparencia que en el BCE seguimos.

¡Grecia…! no salgo de mi asombro de que hayamos pasado una hora y cuarenta y cinco minutos sin que este tema haya salido…

Debate en la fundación Heinrich Böll Junio 2012 VII

Implicación de los acreedores. Comunitarización. Intervenciones del público.Polémica acerca de los coste fiscales que implican los rescates bancarios

En esta séptima entrega del debate en la fundación Heinrich Böll, Daniel Gros nos habla de la necesaria  implicación de los acreedores de la que nadie quiere hablar. Jörg Asmussen se refiere a que “sólo se pueden comunitarizar los riesgos si antes se han comunitarizado los controles” a la hora de abordar una  “unión de los mercados financieros” y Richard Wener no ve por qué tiene que ser el contribuyente el que tenga que pagar  cuando hay medios bastante sencillos de evitar que los costes recaigan sobre él.

Gerhard Schick

 … De momento no vamos a tocar este punto porque me gustaría que dirigiéramos la mirada más hacia delante y quisiera que se produjeran intervenciones que se refirieran a qué es lo que hay que hacer próximamente. Creo que ha quedado claro que hay tareas que atañen al lado fiscal del asunto….. Los gobiernos tienen que intervenir…. Esto lo he percibido como una exigencia muy clara… así como también la exigencia de que la estabilización se lleve a cabo de otra forma, ya que seguir haciendo lo que se ha hecho hasta ahora no resulta muy útil. Y es en este punto cuando nos topamos con ese concepto de “Unión Bancaria” o “Unión de los mercados financieros”. En un comité financiero en un viaje que efectuamos a los EEUU se nos advirtió de que hay que ser sumamente cuidadoso a la hora de organizar dicha unión con el fin de que sea efectivamente una unión estable.

Me  gustaría detenerme en este punto dos minutos ¿Cómo entonces tiene que organizarse una Unión Bancaria? Desde nuestro partido Los Verdes hemos tomado como modelo el FDSH de los EEUU porque nos ha parecido que también en él existe esa mezcla de:

1.- Un fondo financiado con aportaciones de los propios  bancos

2.- Y  una institución que tiene la competencia para reestructurar instituciones de crédito pudiéndolo hacer de manera que los depósitos de los clientes estén protegidos sin, al mismo tiempo, tener que proteger las participaciones de los propietarios, ni de los accionistas ni de los acreedores subordinados de los bancos, resultando de todo ello un menor coste de los rescates bancarios en EEUU que en Europa.

¿Es esta la idea que se tiene en el BCE y cómo puede establecerse algo así en Europa? ¿Solucionaría esto el problema mejor de lo que lo están haciendo las inyecciones de dinero por parte del BCE?

Jörg Asmussen

Bien, yo creo que debe diferenciarse. De un lado, tenemos problemas a corto plazo. Daniel lo acaba de comentar. Estos problemas de algunos Estados miembro habrá que solucionarlos con los medios que están a nuestra disposición: el EFSF y esperemos que pronto el ESM.

Luego está la cuestión de si puede enviarse al mercado una señal positiva eliminando fallos en la construcción de la Unión Monetaria. Estos fallos tienen que ver con que hasta ahora no se ha contado con una unión de los mercados financieros y con que los organismos supervisores son, sobre todo, nacionales, las constricciones de seguridad son asimismo completamente nacionales e igualmente lo son, en los casos en que existen, los protocolos para la liquidación de bancos. Estos serían una serie de puntos que habría que abordar, aunque no nos vayan a ser de ayuda en las próximas semanas. No obstante, merece la pena trabajar sobre ellos. De hecho, yo pienso que el concepto “Unión de los mercados financieros” es más comprehensivo porque no sólo nos estamos refiriendo a bancos sino a infraestructuras financieras de mercado  como puede ser el sistema de contrapartidas centrales.

En realidad  semejante “Unión de los mercados financieros” puede servirse del ejemplo de los EEUU siempre teniendo en cuenta que Europa en el futuro previsible seguirá teniendo un marco de relaciones estatales diferente del de EEUU que es un Estado federal claramente definido a diferencia de Europa que es una construcción sui generis. Sin embargo, cuando el banco más grande de California quiebra ello no afecta  ni al presupuesto federal ni al conjunto del país y, menos aún, al dólar ¿Por qué es esto así? Porque se dan mecanismos  a nivel federal que, como Daniel ha dicho, comprenden estos tres elementos:

1.- Un organismo supervisor central para los bancos sistémicamente relevantes. Es decir, el control es lo primero.

2.- Luego vienen dos tipos de mecanismos que hasta la fecha no existen a nivel europeo:

Por un lado, una protección para los depósitos

Por otro, una institución liquidadora de bancos dotada de fondos.

Esto es importante. Se trata de liquidar aquellos bancos incapaces de sobrevivir. No se trata de la recapitalización de bancos que sí que lo pueden hacer. Esto último puede hacerse hoy en Europa a través de los Estados centrales mediante el EFSF y el ESM. No, estamos hablando de la liquidación ordenada de bancos que no pueden sobrevivir.

Estos serían los tres elementos centrales de una Unión Financiera de los mercados. Se necesitan por lo tanto, medios para la protección de los depósitos y para el fondo de liquidación. Y estos medios, a nuestro entender, deben ser financiados mediante aportaciones del sector. No se trata del dinero del contribuyente, a pesar de que se suela decir lo contrario. Creemos que estos tres puntos son realizables en el marco de los acuerdos comunitarios vigentes. Otra cosa diferente sucede con la Unión Fiscal que implica incuestionablemente cambios en los acuerdos vigentes en la Unión y en las constituciones nacionales de los Estados mientras que la Unión Financiera de los mercados  puede organizarse a través del derecho comunitario derivado.

Gerhard Schick

Sr. Asmussen… una breve pregunta al respecto: si todo eso resulta de poca utilidad en las próximas semanas ¿Qué es entonces lo que exactamente va a ser útil en este tiempo?

Jörg Asmussen

Bien lo que primeramente es útil en estas semanas es algo que ningún agente a nivel europeo puede llevar a cabo. Me refiero a las actuaciones a nivel de los Estados miembro. Nada puede sustituir estas actuaciones. Lo que los gobiernos de los llamados “Vulnerable Member Estates” (Estados Miembro Vulnerables) no hagan no lo puede hacer nadie por ellos y además de una forma rápida y transparente.

Y luego están los instrumentos de los que hoy disponemos. El EFSF y, esperemos que pronto, el ESM, que dentro de poco va a ser aprobado en Alemania, pues de lo contrario no podrá entrar en vigor.

Y junto a esto existen instrumentos a nivel global como el FMI.

Esto es todo de lo que disponemos este verano.

Gerhard Schick

¿Es esta una perspectiva realista? ¿Se logra salir así de los efectos de los dispositivos LTRO? o ¿Nos encaminamos a simplemente constatar que aquello que no ha funcionado para generar estabilidad tiene que continuar implementándose?

Daniel Gros

Espero que no… Lo que ha dicho Jörg es correcto. Es esto justo lo que se necesita… Con todo, penden también ciertas sombras de elefante que no acaban de aparecer en escena con total nitidez y esas sombras a las que me refiero son la implicación de los acreedores… Hemos, digamos, que enterrado la implicación de los acreedores como si el asunto se hubiera resuelto de una vez para siempre… En Grecia, si… en el resto, no….Pero ¿Qué es lo que sucede con los bancos?… En el pasado el BCE siempre se ha sustraído a involucrarse y en Irlanda tenemos un buen ejemplo de ello, pero…¿Y España?… Esta es justamente la pregunta: puede rescatarse de alguna manera a los bancos españoles con dinero europeo si a los acreedores allí va a seguir no faltándoles de nada?

Luego vendría la pregunta de qué acreedores…Capitalistas, accionistas preferentes, algunos de ellos con protección, otros sin… En fin, toda una serie en cadena que siempre produce dificultades… Esta es la sombra de elefante a la que me refería… Si no se la aborda en serio…lo que tendremos es que todo tenderá a desplazarse de los bancos a los Estados y que al final los que tendrán que ser rescatados son los Estados. Este es el punto de vista decisivo… Resulta obvio que si se deja quebrar a un banco, esto va a causar turbulencias en los mercados. Todo el mundo se acuerda de “Lehman” y el Sr. Trichet decía en el pasado que “el primer Lehman implicó un 20% del P.I.B. en medidas de urgencia……….. el problema es que ya no disponemos de ese 20% así que por eso es no puede producirse un segundo Lehman…”  Mi opinión , en cambio, es otra… Si no se da en ninguna parte una implicación significativa de los acreedores, entonces acabamos desplazando el problema de un nivel a otro y nos vamos deslizando de facto hacia una unión de transferencias.

Lo suyo ahora sería organizar una implicación de los acreedores y al mismo tiempo preparar una serie de instrumentos y dotarlos generosamente. El problema entonces podría controlarse.

Otros opinan que esto supondría el riesgo de pasar el problema a los bancos y que acabaríamos como Japón y encima con una unión de transferencias.

Gerhard Schick

Es el momento ahora de las intervenciones del público que seguro que a la altura que estamos del debate será gratificante escuchar.

1ª Intervención del público

(El miembro del público que toma la palabra lo hace sin micrófono y su pregunta se me hace incomprensible.)

Gerhard Schick

Me gustaría recopilar tres intervenciones en total. Les pido por favor que se dirijan al micrófono para una mejor comprensión de sus  intervenciones.

2ª Intervención del público

Soy Klaus Deutsch. Quisiera plantear una pregunta que creo bastante importante conceptualmente de cara a llegar a esa “Unión Financiera de los Mercados” a la que se aspira. ¿No se necesitará para ello una base en el tratado de la Unión que permita con plena transparencia legal el acceso directo de una autoridad central a las, en cada caso, instituciones de crédito aisladas domiciliadas en un Estado miembro determinado? La comisión europea ha elaborado diferentes propuestas de legislación pero todas ellas pensadas para el caso de que sean las autoridades nacionales las que tengan el derecho a dicho acceso directo.

Para que ese acceso lo tenga una autoridad central transnacional ¿Basta el derecho comunitario derivado o hace falta una base en el tratado de la Unión?

3ª Intervención del público

Me gustaría referirme a dos puntos que se han citado. En 1er lugar, al llamado “doom loop” ( círculo vicioso) por el que los bancos financian a los Estados y, por ello, las dificultades financieras de los Estados arrastran a los bancos generándose así una espiral en la que ambas instituciones tiran la una de la otra hacia abajo. Esto por un lado. Una situación que con  los dispositivos LTRO no ha mejorado sino que seguramente ha empeorado.

Y el segundo punto se refiere a lo que acaba de decir el Sr. Asmussen de que una recapitalización de los bancos se desarrolla a través de los Estados centrales, lo que, a su vez, no puede romper ese círculo vicioso. La razón es la que ya es frecuente esgrimir: el “riesgo inducido” (“moral hazard”). Los bancos poseen títulos de deuda pública y esta posesión de títulos es financiada por la puerta de atrás al ser los bancos recapitalizados por los Estados. En este sentido, me gustaría ahora plantear la pregunta: ¿No son, de un lado, este círculo vicioso que nadie rompe y , de otro, los costes que apareja  mucho mayores que los costes que acarrearía un potencial desencadenamiento del “riesgo inducido” (moral hazard)?

Jörg Asmussen

Desde luego que nuestro público da muestra de opiniones muy fundadas…Comienzo con la pregunta que ha planteado Klaus Deutsch. Creo que en realidad es como él afirma cuando pensamos en organismos de supervisión aislados y  en que la supervisión es obligatoria en última instancia. Esto es así. Obviamente se necesita un principio de derecho para cambiar esto. Pero creo que esto puede hacerse mediante el derecho comunitario derivado y no veo por qué habría de ser necesaria ninguna modificación de los acuerdos comunitarios vigentes. Si se decidiera hacerlo a nivel de los Estados miembros de la Unión Monetaria-lo que estimo sería lo suyo precisamente para ir eliminando los fallos en la construcción de la misma- entonces pueden elegirse aquellos instrumentos que potencien la colaboración estando esto previsto en los acuerdos de la Unión. En este caso- como se hizo con el EBA (European Banking Authority- Autoridad Bancaria Europea) puede establecerse un principio de derecho a partir del derecho comunitario derivado que permita ejercer una supervisión sobre cada entidad de supervisión aislada. Espero que esto le sirva de ayuda en la institución de crédito para la que trabaja. (N. T. Klaus Deutsch es economista en el Deutsche Bank)

Creo, por intentar contestar a la primera compleja pregunta… que el BCE está acatando su mandato con los LTRO´s pero no cabe duda de que el BCE es el prestamista de última instancia  del sistema bancario. Lo que no es el BCE es un prestamista de última instancia para los Estados, ya que esto queda claramente excluido en los tratados de la Unión. Pero sí que creo que se está cumpliendo este papel para los bancos y en lo fundamental así nos hemos conducido a través de las subastas de tipo fijo y sí, podemos debatir sobre cuál es la tasa de interés que debe aplicarse en dichas subastas. Lo que es nosotros tomamos la decisión-porque queríamos incentivar a los bancos a que tomaran parte en el proceso-de no penalizar la tasa de interés aunque, como ya he dicho, dicha tasa está ligada de una manera flexible a la tasa principal de las operaciones de refinanciación. Pienso que las soluciones por las que optamos  en diciembre del año pasado y en febrero de éste fueron buenas soluciones.

La tercera pregunta es una pregunta fundamental y yo creo que debe partirse de la premisa de que los hoy existentes estrechos entrecruzamientos – en inglés tienen para designar esto una palabra más corta “nexus”- entre las finanzas del Estado, o sea los títulos de deuda pública- y el sector bancario deben deshacerse. Pero esto no va a poder hacerse rápido. Y tampoco esto va a servirnos de ayuda este verano. Desde nuestro punto de vista es este uno de los problemas fundamentales y para solucionarlo- y aquí el “riesgo inducido” (“moral hazard”) cumple un papel decisivo- han de concurrir controles y una limitada, repito, limitada, comunitarización. Una protección comunitarizada de los depósitos y un fondo de liquidación de los depósitos representan una comunitarización limitada, con un tope, de las cargas financieras. Pero esto sólo funciona si se sigue el orden de sucesión, o sea, si primero se crea un órgano de supervisión bancaria que funcione a nivel europeo , y no a nivel nacional , para las entidades sistémicamente relevantes. Porque sólo se pueden comunitarizar los riesgos si antes se han comunitarizado los controles. Es éste un orden de sucesión al que resulta primordial atenerse. Porque además de este nexo entre títulos del Estado y bancos existe un segundo problema en el sector bancario europeo al que ya se ha referido Daniel  y que se deriva del hecho de que la supervisión ha sido hasta ahora nacional de dónde se sigue un potencial conflicto de intereses: el órgano superior tiene justamente el cometido de asegurar que haya estabilidad financiera en el conjunto de la Unión Europea… pero cuando las cosas se ponen feas las supervisión implica al final estar manejando dinero del contribuyente y lógicamente los órganos supervisores se sienten primeramente responsables ante los contribuyentes nacionales. Este es el segundo, y de gran peso, argumento a favor de un organismo europeo de supervisión bancaria.

Gerhard Schick

He de reconocer que uno de mis animales preferidos es el elefante y quisiera entrar por ello en el asunto de esas sombras de elefante que penden en el ambiente al que antes se refería  Daniel cuando hablaba de la implicación de los acreedores. Pero antes quisiera decir que la respuesta no me ha resultado lo suficientemente clara.  Pues ¿Cómo ha de procederse entonces, Sr. Asmussen?

Mi tesis es que un fallo de los rescates bancarios que se han llevado a cabo hasta ahora en la Unión Europea es que no se dispone de los instrumentos necesarios para proceder a rescatar bancos de un modo eficiente desde un punto de vista de los costes, es decir, con una protección centrada en los depósitos. En su lugar los rescates se han producido de manera que los acreedores subordinados a los que se les hubiera podido haber hecho participar, no pudieran hacerlo y por eso los rescates bancarios han recaído sobre el contribuyente- concretamente el rescate de los bancos irlandeses por el que el BCE ha sido muy criticado, institución a la que en Irlanda, significativamente,  se referían como “los alemanes” ¿Y,  bueno, cuáles son los siguientes pasos a dar en todo este proceso?

Jörg Asmussen

Bien… yo no sé cómo puede evitarse que los costes de los rescates bancarios lo sean también fiscales…No veo ninguna escapatoria. En última instancia los rescates bancarios son costes fiscales. Si no……..se trata de una cuestión de reparto……….. De lo contrario…. ¿Quién los va a asumir?…….

Al final estamos ante costes fiscales puros y duros y creo que hay que ser muy cauteloso en lo que concierne a los acreedores de los bancos. Porque ¿De verdad los propietarios de un banco deben perderlo todo en caso de proceder a su saneamiento? “Equity” quiere decir que uno acumula ganancias pero también pérdidas si las cosas van mal.

Para hacer frente a la cuestión de los acreedores de los bancos se han adoptado diferentes perspectivas. Ahora, en la reciente propuesta de la comisión de la UE se ha suscitado la cuestión acerca de los instrumentos para involucrar a los acreedores de modo que si concurren determinadas circunstancias, lo simplifico, entonces los bonos se convertirían obligatoriamente en capital propio del banco concernido.

Es ciertamente un instrumento adecuado pero, a decir verdad, implica un periodo de transición demasiado largo como para no generar en la presente situación de mercado nuevas inseguridades impulsadas, en este caso, por cuestiones regulatorias. Si se nos plantea la pregunta acerca de si semejantes medidas hay que introducirlas ahora la respuesta es que no. Creo, hablo de memoria, que la comisión de la Unión Europea ha planteado en su propuesta un plazo que llega al 2018

Richard Werner

Me gustaría comentar algo brevemente… Yo diría…. En relación a dos puntos…  mi opinión difiere… Primero, existe la posibilidad , tras la clásica burbuja financiera  y la posterior crisis bancaria que hemos sufrido,  de solucionar el problema sin coste alguno para el contribuyente y esto no ha sido infrecuente sino que es constatable empíricamente en la historia y es tarea exclusiva del Banco Central el llevarla a cabo… es el Banco Central el que…los activos…

Jörg Asmussen

Eso no es sino una ilusión… que pueda solucionarse el problema  sin costes para el contribuyente…

Richard Werner

Bueno, la Reserva Federal lo hizo en 2008… ¿De dónde cree que salieron esos billones, entre 1 y 2 billones, que aparecieron de repente? Como Ud mismo ha dicho esa expansión del balance fue fruto de una masiva compra de los activos, activos que pueden quedarse perfectamente  en el balance del Banco Central para siempre… El Banco Central no tiene por qué valorar su balance a precios de mercado… Y esto además se ha hecho exitosamente en otros países… pues no se incurre en costes y además es perfectamente realizable. Lo que no resulta económicamente eficiente es querer que sea el contribuyente el que pague  y hacer que los Estados se vean obligados a cortar los gastos que asignan a los sistemas educativos, infraestructuras, seguridad social… Económicamente esto sí que no tiene sentido.

El segundo punto que quisiera mencionar es que sí que tenemos un organismo de supervisión bancaria en Europa, que ha estado ahí todo el rato y que no es otro que el BCE. Es cometido del BCE hacer un seguimiento de los bancos, ya que claramente el cometido del banco central es además de la estabilidad de los precios, la estabilidad del sistema financiero. Sin esto último la estabilidad de los precios, de los precios de consumo, sirve para bien poco. A ello hay que añadir también la estabilidad de los precios de los activos. Y para todo esto sí que hemos tenido un organismo de supervisión bancaria que, sin embargo, optó por no interesarse en el asunto y una y otra vez el BCE nos decía…y el Sr. Asmussen por aquel entonces no trabajaba en el banco así que no pretendo criticar al Sr. Asmussen

Jörg Asmussen

Me limito a defender a la institución con probadas razones….

Richard Werner

Si… ya… El BCE tiene mayor independencia que cualquiera de los otros bancos centrales en el mundo, también en lo que respecta a la elección de los instrumentos de su política monetaria…Puede escoger entre lo que quiera para conseguir sus fines y uno de sus fines es la estabilidad del sistema financiero y es por esto que digo que el Banco Central Europeo podría haber hecho mucho más para detener esa tasa de crecimiento especulativo del crédito de 30% – 40%  que tuvo lugar en determinados países durante años…. Y  existen suficientes instrumentos, no voy a entrar ahora a detallarlos, pero instrumentos, en cualquier caso, que han sido implementados con éxito en otros países… Así que sí que se pueden evitar los problemas…

Debate en la fundación Heinrich Böll. Junio 2012 VI

Bien, tras las respectivas ponencias digamos que comienza el verdadero debate en la Fundación.

A lo largo del mismo podrán ir comprobando las cualidades de fajador de Jörg Asmussen, la dura mandíbula de Daniel Gros a la hora de morder la realidad tal como es, las fintas un poco en tierra de nadie de Richard Werner y el arbitraje informado desde luego, pero un poco metomentodo de Gerhard Schick a quien a veces parece molestarle que se hable más de la cuenta del pasado del BCE

El sistema bancario europeo ante el abismo. Desconfianza Norte – Sur. Los límites de los dispositivos LTRO

Gerhard Schick

Si, muchas gracias, vemos que hay aproximaciones muy distintas respecto a la cuestión que nos ocupa y la primera cuestión que se me plantea es ¿Se está llevando a cabo en efecto un rescate de los bancos?

El Sr. Asmussen ha manifestado que el BCE no está realizando ningún rescate bancario, que ese no es su mandato y  Uds. dos ,  he creído comprender, sostienen que sí que es mandato del BCE llevar a cabo un rescate bancario en la medida en que los gobiernos no lo puedan hacer y, bueno, como ya he dicho, queda siempre la cuestión de quien es el responsable de una situación si las cosas se podrían haber hecho de otra manera.

Llegados a este punto me gustaría preguntar cuáles son de hecho los efectos concretos y quién se beneficia de ellos. En mi opinión habría que dividir el análisis y diferenciar entre los bancos del norte y los bancos del sur dada la diferencia tan marcada entre unos y otros, habría que distinguir qué bancos son los que aspiran a utilizar los recursos que el BCE pone a disposición.

Nosotros por nuestra parte  hemos preguntado al Gobierno Federal por los valores que se están aceptando como garantías en contraprestación de los créditos, ya que resulta evidente que una serie de Estados han otorgado a sus bancos garantías para permitirles utilizar el programa del BCE y, al mismo tiempo, los números nos dicen que se ha incrementado de nuevo la compra del bonos del Estado por parte de los bancos.

Por eso, de nuevo, mi pregunta: ¿Es que no debiera diferenciarse entre lo que es, por una parte , una generación de liquidez a corto y, por otra, lo que representa una financiación a tres años que permite una financiación de los títulos del Estado y a plazos más largos? ¿No representa esto, de hecho, una ayuda a la financiación y no está teniendo lugar en el balance del BCE algo que tendría que estar produciéndose en el marco, por ejemplo, de un fondo de reestructuración bancaria? Es decir, una vez más, ¿Qué es lo que está entregándose como garantía y cómo son las relaciones entre los bancos y los Estados en los países en crisis?

Jörg Asmussen

Bien, yo quiero decir bien claro que el objetivo de los dos dispositivos LTRO era y es aminorar las inseguridades en la refinanciación del sector bancario, ése era y es el objetivo. Ni más ni menos. Y bueno, hay un proverbio económico que dice que poniendo en marcha los medios se está alcanzando ya los objetivos  y esto hasta la fecha no ha sido rebatido. Ese era el objetivo. Los bancos europeos se vieron en el primer trimestre del 2011 frente a unas tremendas necesidades de refinanciación y esto condujo a inseguridades que fueron las que empujaron a crear los dispositivos LTRO. Estos dispositivos, de acuerdo a estudios de mercado que hemos llevado a cabo, han permitido reducir esas inseguridades en las refinanciaciones.

Me gustaría asimismo rebajar el énfasis sobre la supuesta clásica división entre el norte y el sur, sugerida tan a menudo. Teóricamente puede ser perfectamente factible que un banco que tiene su sede en alguna parte del norte esté proveyéndose de liquidez a través de una filial en alguna parte del sur. Esto suele recogerse en las estadísticas del país del sur en cuestión pero a través de la gestión interna de la liquidez puede ser conducida hacia la sede del norte. Es de lo más corriente que los bancos grandes dispongan de una gestión centralizada de la liquidez y de esta manera existen rodeos en el sistema que pueden resistirse a una interpretación simple.

Pero, una vez más, el sentido de los dispositivos LTRO es eliminar inseguridades en las refinanciaciones de los bancos y aquí acaban las posibilidades de actuación del BCE. Si después de haber utilizado los LTRO un banco se vale de ello para reemplazar su propia refinanciación o se dedica a conceder créditos o a comprar títulos de deuda pública, todo esto es algo que decide el propio banco de acuerdo a su perfil de riesgo, a su dotación de capital, a su modelo de negocio-existe toda una serie de motivos diferentes-pero todo esto queda fuera de nuestras posibilidades de actuación. Como bien se ha dicho: el dinero que nosotros producimos es el  del Banco Central , no producimos  ningún otro dinero que no sea éste y en parte estamos comprobando que esto está siendo así en el momento presente, teniendo que esperar en el medio plazo a ver qué es lo que pasa con la evolución de los créditos y con el suministro de dinero.

Gerhard Schick

¿Estamos entonces comprendiendo mal al pensar que un banco- pongamos uno cualquiera italiano- que hace uso de esta posibilidad de refinanciación aportando una garantía en forma de un bono del propio banco avalada por el Estado italiano, que ese banco, digo, invirtiendo  luego en deuda pública italiana obtiene un rendimiento y a través de esta vía logra al mismo tiempo ser estabilizado? Esto lleva aparejada la cuestión de en qué cantidad logra serlo, si se trata de una pequeña parte o de una suma grande… pero, si el proceso es el de arriba, estaría produciéndose una estabilización concreta de los bancos, lo que a su vez, comportaría rendimientos extra añadidos para los mismos – hay institutos que han cifrado éstos en miles de millones- de modo que se producen unas transferencias en dirección al sector bancario que  podrían haberse organizado de otra manera y , de haberse hecho así, ello habría sido posible gracias a la implementación de condiciones y restricciones…

Entiendo que hasta aquí el análisis que hago es correcto…

Jörg Asmussen

Bien, que el Banco Central ponga a disposición liquidez expandiendo su balance es un mecanismo, digamos, que relativamente común en tiempos de crisis. Es cierto que los bancos obtienen rendimientos con la liquidez haciendo uso de ella en los mercados pero esto no es en sí mismo malo sino que desde el Banco Central Europeo nos decimos que de tener que ser esto así, la expectativa del BCE- es todo cuánto podemos hacer- es la de que estos rendimientos no se repartan sino que se empleen para el reforzamiento de la base de capital de los bancos. Esta es la lógica fundamental que está en la base de estas operaciones.

Gerhard Schick

Además de esto nos encontramos con la cuestión de porqué la política europea no impuso esas condiciones que el BCE por sí mismo no podía imponer ya que tenían que elaborarse por otra instancia.

Me gustaría inquirir, de nuevo, por los efectos, es decir, 1) A quién benefician 2) Cuáles son las sumas.

Hace poco un analista de UBS ha dicho que alrededor del 4% han llegado en la forma de concesión de créditos. Existen otras estimaciones pero lo que yo quisiera saber es cuál es el efecto a largo plazo, a qué se debe  que a pesar de que esta financiación a tres años siga ahí,  los intereses no dejen de subir… Daniel… Los intereses de los bonos españoles e italianos… ¿Quiero esto decir que el efecto de los dispositivos LTRO no ha sido más que el de aplazar el problema y que a largo plazo en realidad no ha aportado nada o cómo tenemos que interpretar el hecho de que la crisis se recrudezca de nuevo?

Daniel Gros

Dos cosas respecto al asunto. En primer lugar, los efectos de los dispositivos LTRO no pueden medirse por el grado de aumento en la concesión de créditos. Sin los dispositivos LTRO el sistema bancario habría desaparecido o hubiese sido difícil imaginarse lo que hubiese podido pasar… Probablemente la subida en la concesión de créditos se hubiera transformado en una caída de concesión de los mismos de un 20%… es decir, que resulta muy complicado estimar cuáles han sido los efectos netos…Creo que es muy importante que se tenga presente esto…

Quisiera volver sobre una cosa que he mencionado antes… Me refiero a la desconfianza que existe entre el norte y el sur, cuestión que, aunque no agota el problema, lo constituye en buena parte. Esta desconfianza, por lo demás… o pongámoslo mejor así… Los canales habituales a través de los cuales se genera liquidez en dirección norte-sur, a pesar de la desconfianza, son los grandes bancos internacionales transfronterizos, pero como los supervisores bancarios son nacionales- estos canales ven limitado su potencial… y un ejemplo concreto de esto es UNICREDIT- HVB……..HVB acumula depósitos que puede prestar en Alemania, le gustaría prestar a la central italiana pero sucede que , en este caso, el supervisor bancario alemán, se ocupa, digamos, que de acompañarle…. Y, naturalmente, el supervisor bancario alemán va y le dice “ Nada, nada de Italia, Italia solo representa riesgo, así que mejor quedarse corto que largo”… Con esto no pretendo ni quitar ni dar razón, solamente quiero dejar constancia de los incentivos en el supervisor alemán a decir “más vale quedarse corto que largo” mientras que en el caso  del supervisor italiano esos incentivos responden a “tanto como se pueda”… Repito, no quiero entrar en quién tiene razón sino sólo dejar constancia de que los incentivos son en cada caso nacionales y de que al final los movimientos transfronterizos se quedan en el camino, en medio de las fricciones entre esos dos incentivos…

Pero volviendo a su pregunta de por qué  el dispositivo LTRO no ha resuelto el problema. El problema es, de una manera simple pero básica, el aumento de la aversión al riesgo… Los ahorradores e inversores del norte de Europa se dicen “el sur no representa, buff, nada más que riesgo”… “queremos sacar nuestro capital de ahí…”… reducen sus líneas de crédito, venden sus bonos… colocan su dinero en el BCE y el BCE lo presta… De acuerdo que no todo sucederá así, pero sí que una buena parte… y entonces coge el BCE y dice “Nosotros tampoco queremos riesgo”…. “vamos a sobreasegurarnos… el doble…un descuento medio del 75%… el cuádruple de garantías”… y entonces cogen los inversores y se dicen: “ mmm… el riesgo parece que está ahora en el BCE…. el riesgo sigue entonces en el sistema…no ha ocurrido absolutamente nada… a lo mejor no tenemos ahora exigencias directas contra bancos o compañías italianas o españolas… que para eso está el BCE… , sin embargo, éste ha aceptado el doble o cuádruple de valores contra los créditos que ofrece. No se ha generado confianza… y el problema, por lo tanto, no se ha solucionado… Puede que incluso  el problema se haya agudizado… pues si el BCE se ha sobreasegurado más aún de lo que antes lo hicieron los inversores privados………. Se ha exagerado la crisis, las expectativas de riesgo de los inversores privados son excesivas, estamos ante un caso clásico de pánico y el BCE decide intervenir. O para el caso en que hay una serie de bancos sobreendeudados, la comunidad de los Estados quizá  haya de plantearse que “Bueno, algo tiene que hacerse ahora”… “Tenemos que ejecutar este riesgo e introducir luego capital allí dónde este riesgo se ha ejecutado”… En este caso se estaría estabilizando el sistema pero si no se renuncia a ninguna exigencia y no se acepta ninguna quita y, como consecuencia de ello, no se vuelve a introducir capital, entonces el problema volverá a presentarse de modo que lo que el dispositivo LTRO estaría estabilizando de un lado, se estaría exacerbando del otro…

Gerhard Schick

Por resumir brevemente, quiere esto decir entonces que el dispositivo LTRO fue en su momento una medida correcta que hubo que tomar para evitar que el sistema bancario europeo cayera en el abismo pero que al mismo tiempo ha contribuido a agudizar la crisis…

Me gustaría asimismo brevemente entroncar esto , Sr Asmussen, con lo que hemos comentado anteriormente, porque ¿Cómo se puede rebatir la tesis de que el BCE ha contribuido a la agudización de la crisis precisamente por no haberla abordado desde sus causas?… Quizá porque el BCE no disponía de la gama de herramientas necesaria para lograr una verdadera estabilización del sistema bancario.

Jörg Asmussen

Daniel lo ha descrito de un modo correcto. Los dos dispositivos LTRO han contribuido a impedir una contracción dramática del crédito en una parte de la eurozona y esto queda constatado en el informe público del BCE correspondiente a Mayo. Si le echamos un vistazo veremos que la concesión de créditos en abril fue contenida pero se mire por donde se mire mejor de lo que tres meses antes se hubiese esperado. Empíricamente no puede demostrarse mucho más porque, por definición, no es a hacer experimentos de laboratorio a los que nos dedicamos. Lo que sí que se puede extraer en limpio es una cosa: cuando un banco deja de conceder créditos, esto es atribuible solamente a las siguientes razones:

1.- Que no tenga liquidez. Bien, esta falta de liquidez ha quedado suprimida.

2.- Que no tenga suficiente capital para conceder créditos. Esto entra claramente dentro del campo de la responsabilidad fiscal.

3.- Que tenga activos de mala calidad en el balance, activos que tiene que sanear, liquidar o depreciar. Esto entra dentro del campo de las autoridades supervisoras

 4.- Que tenga un modelo de negocio que sólo preve  ciertas cosas. Esto entra dentro del campo de los ejecutivos y propietarios del banco.

Y existe una 5ª razón por la cual los bancos han dejado de conceder créditos y esta juega un papel en parte de la eurozona. Me estoy refiriendo al hecho de que la demanda esté tan contraída debido a la débil situación económica, situación que hace que la demanda de créditos para la inversión se contraiga.

Estas son las cinco razones por las que dejan de concederse créditos y el BCE puede abordar la primera de ellas, puede lograr que se gane un poco de tiempo de modo que puedan abordarse las razones 2 y 3, o sea la calidad de los activos y el nivel o base de capital… pero aquí se sitúan los límites. En tanto que Banco Central tenemos un cometido importante pero limitado.

Gerhard Schick

Creo que el lema “ganar tiempo” nos puede llevar a un aspecto que me gustaría volver a tratar. Sr. Werner, Ud se ha ocupado del modelo japonés durante tiempo y nos acaba de decir que en Japón llevan unos 30 años inmersos en una crisis y, en este sentido, suele escucharse la recriminación de que en Japón el Estado  operó con políticas monetarias para combatir la crisis bajando los tipos de interés hasta un 0%. Existía mucha liquidez y, sin embargo, dicha liquidez no contribuyó a estabilizar el sector bancario y sí, efectivamente, quizá se ganó más tiempo, pero un tiempo durante el cual se generaron más problemas ¿Es la de Japón una situación comparable a la que tenemos aquí? ¿Nos puede servir como ejemplo o no?

Richard Werner

Es lamentablemente muy parecida. Durante años mantuve la esperanza de que no fuera así, también advertí de la crisis bancaria  en mis libros en el 2005 y en el 2007… No se acometieron las políticas pertinentes. Y las respuestas que se están dando son las mismas que se dieron en Japón, o sea:

Primero, fiscalizar todo, lo que quiere decir, asumir que es el contribuyente quien debe pagar y que todo tiene que venir del dinero de los impuestos.

Es obvio que desde un punto de vista económico esto es negativo ya que la economía se acaba endeudando. Japón tiene más de un 200% de su P.IB. en deuda y el problema central no se afronta: pues no puede existir crecimiento sin que… Pero ¿Qué quiere decirse, de hecho, con crecimiento?… Pues que haya más transacciones un año que el anterior y esto solamente puede ocurrir si ese año se emplea más dinero en  transacciones que el año anterior, lo que, a su vez, sólo puede ocurrir cuando tiene lugar una mayor generación de crédito, una mayor producción de dinero… Esta generación  de crédito, se produce en un 97% dentro del sistema bancario.

En Japón, a pesar de todas las medidas que se han tomado, se ha experimentado una contracción dramática en la generación de crédito. De la misma manera estamos viendo que  lo mismo pasa ahora en muchos países del sur de Europa. El crédito se contrae y esto tiene como consecuencia que no se produzca ningún crecimiento y sí una fuerte contracción económica. En este contexto nada tiene los efectos esperados y el dispositivo LTRO, aún siendo una buena idea, sencillamente no resulta suficiente por sí sólo y no va a solucionar el problema. Existe, desde luego, el peligro de que la crisis se prolongue. Lo que ha ocurrido en España no es sorprendente sino que es lo que ocurre siempre. Uno echa un vistazo a las cifras de generación de crédito en los años anteriores, es decir desde que el BCE comienza a funcionar y  puede verse cómo el crecimiento de la generación de crédito por parte de los bancos alcanzaba por aquella época el 25%, el 30%, el 35%… En Portugal, en Irlanda…ocurría lo mismo… ¡Un barbaridad! ¡Imagínense!… En Alemania, en cambio, ese crecimiento en la generación de crédito oscilaba entre un 0% y un 3%.

Semejantes porcentajes de crecimiento en la generación de crédito fueron posibles porque todo el dinero generado se dirigió hacia activos que se inflaron hasta formar una burbuja y este proceso es siempre artificial, funciona en la medida en que las ganancias producidas en esos activos son también artificiales, lo que obliga a la generación de más crédito para que el artificio se reproduzca. Tan pronto como este proceso se detiene, ocurre como en el juego de las sillas, que, faltando una, la música deja de sonar y vendrán quiebras… también de los bancos. Si no se evita lo primero- la expansión incontrolada del crédito- las consecuencias no pueden ser otras. En mi opinión nuestro debate se ha centrado hasta ahora poco en las causas, poco en quién, de hecho, ha sido el responsable… Fue la política monetaria del BCE la que…

Debate en la fundación Heinrich Böll. Junio 2012 V

octubre 9, 2012 1 comentario

Richard Werner

Muchas gracias por la invitación. Muchas gracias, Sr Schick. Sras y Sres, es una alegría para mí poder estar aquí ante Uds para hablar sobre este tema, sobre cuyo título, como quien me ha precedido,  no tengo el menor  reparo. En mi opinión un rescate bancario entra también, cuando es sistémico, dentro del cometido de los bancos centrales. Mi problema es más bien si ha de considerarse esto un rescate bancario. Me gustaría explicar mi punto de vista sobre ello.

Un par de cuestiones básicas.

¿Por qué son los bancos tan importantes? Ya sabemos que en los últimos años mucha gente ha visto disminuidos los ingresos que recibía de fuentes públicas, sin embargo cuando los bancos han necesitado dinero, y puede que esto haya surgido como una necesidad repentina en un fin de semana, entonces enseguida se les hacen llegar millones, billones… vamos, unas cifras increíbles…

Los manuales- resulta significativo- nos dicen que los bancos no son tan importantes, nos dicen antes bien que los bancos son simples intermediarios financieros igual que pueden serlo los mercados de capitales o los de bonos. Esto explica el sorprendente hecho de que cuando la crisis comienza y los periodistas se ponen a llamar a los expertos de las universidades buscando sus comentarios…. Si estos expertos hubiesen sido de verdad sinceros no les hubieran comentado apenas nada de los bancos pues sus modelos económicos prescinden de los mismos. Esta era la realidad y esta es todavía la realidad de la economía en tanto que ciencia. Preguntarnos ¿A qué se debe que esto sea así? sería plantearnos otra cuestión. Lo cierto es que los hechos nos han demostrado que esto  es así y la crisis  ha vuelto a demostrar que el hecho de que un banco tenga que cerrar tiene enormes consecuencias y que los bancos son, al cabo, una cosa muy especial. Los expertos sin embargo siguen cuestionando esto. Porque ¿Qué es lo que hace tan especiales a los bancos? La respuesta a esta pregunta es muy importante ya que de ella depende la política que respecto de los bancos se siga.

Llegados a este punto hemos de hacernos una pregunta aún más fundamental ¿Qué es, de hecho, el dinero? ¿De dónde viene? No tenemos ahora tiempo para ponernos a hacer encuestas. Yo hice una en su día  y descubrí que más del 80% de la población cree que el dinero viene del Banco Central. Sin embargo la realidad es que solamente el 3% del dinero viene del Banco Central. Pero entonces ¿De dónde viene el 97% restante? Somos nosotros quienes producimos y distribuimos el dinero, son nuestros bancos. Y este hecho se omite en los manuales pero bien pueden imaginarse que si dispusieran Uds de una máquina de imprimir billetes y pudieran crear dinero de la nada- legalmente, claro- poco tardarían en darse cuenta de que estarían haciendo uso de algo muy especial.

Esto explica el papel de los bancos. Son ellos el principal productor de dinero en la economía. Y si no me creen- a veces uno se encuentra con reparos respecto a esta clase de exposición de los hechos- la Reserva Federal de EEUU dice “El proceso básico de creación de dinero tiene lugar en los bancos” O todavía mejor y en alemán nos encontramos con una publicación del Banco Central Alemán del 2009 en la que también se explica el papel y el origen del dinero: el dinero, según dicha publicación, es producido fundamentalmente por los bancos comerciales a través de la concesión de créditos. Pues los créditos no consisten en dar prestado un dinero que ya existe sino que suponen la creación de dinero nuevo. Y en este punto existen una serie de reglas muy básicas que, si se las comprende, resulta muy fácil captar  el funcionamiento de la economía.

 1.- La generación de dinero no es siempre inflacionaria. En cuanto he hablado de creación de dinero seguro que ha habido alguien que se ha puesto a pensar de inmediato en inflación. En la diapositiva esto lo ven en el recuadro rojo a la izquierda ¡Atención!… Todo depende de para qué se emplee el crédito, o sea la creación de dinero que el crédito comporta. Si se emplea como crédito al consumo- imagínense que los bancos han creado dinero a través del crédito y que éste ha ido a parar al consumo, a la demanda- se dispondrá, en efecto, de más dinero pero no de más bienes ni servicios (oferta ) y esto creará inflación.

Otro caso inflacionario es el de aquellos créditos que se conceden- o lo que es lo mismo el de aquel dinero que se crea-para financiar transacciones que no aportan valor al P.I.B. , es decir créditos para transacciones en activos o para operaciones financieras o inmobiliarias… En estos casos la creación de dinero también conduce a  inflación, inflación de los activos que no es sostenible y que desemboca en burbujas financieras y crisis bancarias. Estos son ejemplos de creación improductiva de dinero que siempre es fuente de problemas.

Pero existe otra posibilidad: la creación productiva de dinero, los créditos a la inversión, o sea cuando los bancos conceden créditos a la inversión para la creación de nuevos bienes, de nuevos servicios, para la implementación de nuevas tecnologías o para la generación de ganancias en productividad. Entonces se obtiene crecimiento sin inflación y sin presión inflacionaria. También se obtiene la creación de puestos de trabajo y una expansión económica.

Las burbujas financieras que desembocan en una crisis bancaria se producen siempre cuando la creación de dinero crece a más velocidad que la economía durante un tiempo prolongado, es decir, en el gráfico sería la línea azul,  cuando por ejemplo vemos que en Irlanda o España la creación de dinero por parte de los bancos se aleja del P.I.B. nominal, siempre que lo haga durante un cierto tiempo prolongado y la tasa de creación de dinero se aleje de la tasa de crecimiento del P.I.B. de manera ostensible  tendremos una burbuja financiera como  las que se han producido en Irlanda, España, Grecia, Portugal… Y obviamente esto ocurre también en otros países: ocurrió en Japón en los años 80… por ejemplo. De hecho lo que entonces pasa suele ser siempre lo mismo: se produce una crisis bancaria y los bancos quiebran, haciéndolo bastante rápidamente porque en general no disponen de mucho capital… Es cierto que esto puede evitarse- Alemania lo ha hecho. Desde los años 20 en este país no ha habido ninguna burbuja financiera. Y esto gracias no a la política del Banco Central alemán sino a la estructura del sistema bancario. El 70% del sistema bancario alemán lo constituyen cajas de ahorro y bancos cooperativos de dimensión pequeña y local. Este tipo de bancos no tiene mayor interés en crear el dinero dándoselo a un inversor para que éste invierta en algún complejo producto derivado en el extranjero sino que se dedican a prestar, como el Sr. Asmussen ha dicho, sobre todo a la pequeña y mediana empresa , es decir que se trata de créditos al hogar y productivos. Esto genera estabilidad y en Alemania el crecimiento de la producción de dinero ha ido parejo con el crecimiento de la economía. Se trata de una estructura del sector bancario  en la que existen pocos grandes bancos. En Alemania el porcentaje de éstos en el conjunto del sector es de un 12 -13% mientras que este mismo porcentaje en otros países como Gran Bretaña, Irlanda, Islandia es mucho mayor y es por esto que son más proclives a acabar en una burbuja. También estaría el caso, como el de España, en que las cajas y bancos cooperativos abandonan su carácter local y se ponen a conceder créditos a nivel del país entero, aquí también  acaban produciéndose problemas. Puede decirse, por lo tanto, que en el caso de Alemania ha sido el carácter local de su banca la que le ha ahorrado  problemas.

¿Cómo entonces pueden evitarse las crisis bancarias? Muy fácil. Tiene que vigilarse la concesión de préstamos de los bancos- de una forma agregada- y está claro que esto es cometido del Banco Central- y tiene que impedirse la concesión de créditos para transacciones financieras existiendo una amplia gama de métodos para llevar esto a efecto, métodos bien sutiles o más directos.

¿Qué es lo que hay que hacer para poner fin inmediato a las crisis financieras sin mayores problemas? Japón puede ser un buen ejemplo. No a causa de la presente crisis bancaria que tiene ya tres decenios de antigüedad y que comenzó a principios de los años 90 tras haberse estado estimulando esa crisis durante los años 80 mediante la concesión indiscriminada de créditos. Me refiero a la crisis aún mayor que Japón experimentó en 1945. No solamente quebró por aquel entonces el 30% del sistema bancario como ocurrió en los 90 sino que las quiebras alcanzaron al 100% del sistema. O 1914, año en que Gran Bretaña declara la guerra. En Agosto quebraron repentinamente todos los bancos británicos porque todas las transacciones financieras del continente se producían a través de Londres, las internacionales, resultando todas fallidas.

Si un Banco Central no quiere acabar en las situaciones en las que se vieron Japón y Gran Bretaña en 1945 y 1914 respectivamente y quiere evitar que una crisis bancaria termine en recesión lo puede conseguir y lo puede conseguir deprisa y sin desplazar la carga sobre el contribuyente, sin coste para la sociedad y de una manera eficiente desde un punto de vista económico. He aquí la manera: el Banco Central compra a precio nominal los activos conflictivos de los bancos. Final de la historia y sin factura al ministerio de finanzas ¿Por qué ha de hacerse pagar al contribuyente? Al contribuyente no hay por qué cargarle de deudas. Vale que las citadas más arriba fueran unas situaciones de guerra pero en otras ocasiones ha sido la política del Banco Central la que ha conducido a situaciones de crisis.

Tenemos entonces un primer método: que el Banco Central se haga a precio nominal con todos los préstamos impagados de los bancos. Esto no conlleva pérdidas para el Banco Central. Si, por ejemplo, el precio nominal es de 100 y el de mercado es de 20, el Banco Central los compra por un valor de 100. En este caso el Banco Central no experimenta una pérdida de 80 sino una ganancia de 20. Denle un par de vueltas. No presenta coste y son activos que se mantienen en el balance del Banco Central. Los instrumentos que los ingleses utilizaron en el 14 para salir de la crisis seguro que siguen en su Banco Central.

En segundo lugar, la concesión de créditos y con ello la economía requieren ser estimulados. Esto es muy importante y es lo que está fallando, en especial, en Europa. Y lo cierto es que todo esto puede ocurrir de un modo inmediato si bien es cierto que hay otros métodos que no son tan rápidos. Pero yo quiero ceñirme a los principales ya que no dispongo de mucho tiempo… efectivamente me quedan dos minutos para acabar… Los Estados no deben emitir más bonos, ya que esto no crea dinero nuevo sino que, o bien los Estados se dedican a crear ellos mismos dinero-pueden hacerlo obviamente pero no es probable que lo hagan- o bien los Estados se lo piden prestado a los bancos.

La economía puede verse estimulada mediante la política que se llevó a cabo en Japón y que yo la califico bajo la expresión  de política de “relajación cuantitativa” que no es otra cosa que una expansión de la creación de dinero, ésta es mi definición. La expresión, por cierto,  debió de gustar a los Bancos Centrales dado lo mucho que ahora la usan. Sin embargo, mi definición se refería  a la creación de dinero en su sentido más amplio y es justamente esta creación la que no se está produciendo. No se está produciendo en Japón y tampoco en Europa.

¿Cómo entonces debe valorarse el dispositivo LTRO? Pues como una buena oportunidad que no se aprovechó porque no se estimuló la producción de dinero por parte de los bancos y de ahí que no se consiguiera ningún crecimiento. La espiral de deflación siguió su curso, los créditos impagados a los bancos  no dejaron de aumentar , la crisis bancaria continuó y los problemas siguieron complicándose. De modo que el problema que se generó con el dispositivo LTRO no es otro que el mismo que se tuvo en Japón, que se tiene hoy en Irlanda, en Grecia… a saber: que la creación de dinero por parte de los bancos es negativa, lo que implica que no haya crecimiento económico, lo que, a su vez, lleva a una disminución de los ingresos fiscales y todo va a peor en la dirección de una espiral deflacionaria.

 ¿Qué es lo que debe hacerse en Europa? Mi última diapositiva.

En mi opinión lo que debe hacerse en Europa no tiene nada que ver con “más Europa” , éste es otro tema, una cuestión política.  Oímos hablar también con frecuencia de “Eurobonos”,  de “Unión Bancaria Europea”… Todo esto es prescindible, lo que se necesitan son otro tipo de cosas. A la crisis se la puede poner fin de modo inmediato. El dispositivo LTRO es una buena idea siempre que se la ponga en relación con otros aspectos que hoy brillan por su ausencia, a saber: la producción de dinero por parte de los bancos no se ha empleado en propósitos productivos, lo que solamente se produciría si, pongamos, los gobiernos de España, Irlanda, Portugal no emiten más bonos del Estado y toman prestado de los bancos nacionales. ¿Por qué razón han de dar los Estados dinero a los bancos si son los bancos los que producen originariamente el dinero? Bastante mejor es que los bancos den dinero a los Estados, ya que con ello el dispositivo LTRO sería más eficiente generándose demanda y crecimiento y ahorrándose los Estados enormes costes, puesto que las tasas de interés dentro del sistema bancario son bastante más bajas que las vigentes en el mercado de los bonos del Estado. Los bancos, por su parte, verían con buenos ojos el crecimiento de su negocio así como las entradas de dinero para fortalecer su capital. Además no existiría  ningún riesgo de incumplimiento de los criterios de Basilea. Al contrario que con los bonos del Estado, estos créditos no han de ser valorados a precios de mercado y se podría poner  fin inmediato a la situación de crisis actual sin incurrir en los riesgos y costes en los que se está incurriendo. A continuación les presento más números. Aquí pueden ver la diferencia entre los intereses que afectan a los bonos del Estado- ya conocidos por Uds- entre el  7% para España y el 15% para Irlanda- mientras que la línea azul corresponde a la “prime rate” o sea, a la mejor tasa de interés que los bancos ofrecen a sus mejores clientes siendo el mejor cliente siempre el gobierno, cosa que los criterios de Basilea contemplan de igual manera.

Muchas gracias

Debate en la fundación Heinrich Böll. Junio 2012 IV

Daniel Gros

Estimado Sr. Schick… Sras. y Sres. … Muchas gracias en primer lugar por la invitación.

Decir antes que nada que yo no he encontrado tan malo el título de la conferencia. Un banco central que no acuda al rescate del sistema bancario, en mi opinión, no estaría cumpliendo su cometido. El propio banco central debe distinguir entre qué supone rescatar bancos aislados e individuales y qué supone rescatar al sistema bancario en su conjunto. Por supuesto que a esto último hay que considerarlo como parte del cometido de un banco central, con el matiz de que el BCE lo haga solamente en los casos en los que la política, que es a quien primero corresponde hacerlo, no lo esté haciendo.

Me gustaría hacer dos observaciones previas de cara a estructurar el debate.

La primera cuestión es muy simple ¿Qué es lo que hay de especial en un dispositivo LTRO (Operación de Refinanciación a Largo Plazo)?

Ya se ha dicho antes que hasta el momento todas las operaciones de refinanciación que ha llevado el BCE han adoptado la forma de subastas a tipo fijo. Lo que quiere decir que los bancos pueden recibir tanto dinero cuanto necesitan. Pero entonces ¿Por qué esto no ha sido suficiente? ¿Por qué estuvo el sistema a punto del colapso el último noviembre – diciembre del 2011 si existían ya mecanismos para que los bancos dispusieran ilimitadamente de dinero?

Efectivamente los bancos podían disponer  de dinero pero solamente a corto plazo mientras que cuándo querían ponerse a prestar o comprar títulos del Estado resulta que el carácter de estas operaciones era a largo plazo y por ello se veían obligados a demostrar a los organismos supervisores de su país que disponían de la financiación pertinente, una financiación que, por consiguiente, tenía que ser a largo plazo. Es por esto que los tres años fueron tan decisivos en los dispositivos LTRO.

La segunda cuestión importante tiene que ver con las exigencias de seguridad de las garantías. No suele trascender a la opinión pública el hecho de que, tras haber sufrido  algunas pérdidas con ocasión de las quiebras de Lehman y de los bancos islandeses,  el BCE decidió elevar el nivel en la exigencia  de calidad de los activos que se le entregaban contra el suministro de  liquidez. Pero entonces se encontró con el problema de que aquellos bancos de países a los que se les había bajado el la calidad crediticia AAA veían difícil dar con activos que se correspondiesen con esas exigencias de seguridad.

Consideren, por ejemplo, la situación de los bancos en España o Italia… Creo que España tiene triple B (BBB) como calificación crediticia… ¿Cómo va a arreglárselas para dar con algo que tenga una triple A (AAA)? Debe tenerse en cuenta que las agencias de rating suelen atenerse al principio de penalizar  todo aquello que tenga que ver con un país al que se le ha bajado el rating, en este caso, España.

El problema estriba entonces en que si en tanto BCE estoy exigiendo a todos una calidad uniforme, estoy al mismo tiempo incurriendo en el riesgo de excluir del mercado, o mejor, de las fuentes de financiación, a una parte del sistema bancario en diferentes países.

Este es un problema para el que, en realidad, no hay una solución satisfactoria. Es evidente que el BCE necesita garantías seguras y se aplica, por lo tanto, el mismo estándar a todos- la calificación de triple A (AAA)- pero entonces surge el problema de que los bancos en Italia o España dejan de tener la posibilidad de refinanciarse a través del BCE… Este es un problema práctico que hay que tener presente cuando se habla de la relajación en las exigencias de seguridad de los valores y por qué se ha dejado en parte a los organismos supervisores nacionales determinar esas exigencias de seguridad en los activos que se entregan.

Bien, sigamos, ¿Cuál ha sido el resultado del dispositivo LTRO ? Se habla a menudo de mil millones… quiero decir de un billón. Esta fue la cantidad a largo plazo de la que dispusieron los bancos. Buena parte de esta cantidad consistió en una sustitución de créditos a corto contra créditos a largo a tres años, estimo que aproximadamente la mitad. La otra mitad consistió en más dinero para los bancos. Subrayo lo de “los bancos” porque hay que ser prudente ya que hubo en efecto bancos en el conjunto de la Unión Europea que se sirvieron del dispositivo o sea que dispusieron de más dinero para refinanciarse, me refiero a los bancos del sur de Europa, mientras que hubo otros, yo  diría que los bancos del norte de Europa en su mayor parte, que no dispusieron de ese dinero y lo volvieron a colocar en el BCE.

En la práctica lo que ha ocurrido es que el BCE se ha convertido en una “contrapartida central” (central counterparty) para el conjunto del sistema interbancario europeo. Se haya querido o no,  ésta ha acabado siendo la realidad.

En los ahora famosos “Balances Target” puede verse en el gráfico cómo de un lado, del lado de la línea roja tendríamos a los países que están en rojo, los  bancos de los países del norte de Europa. En estos países los bancos colocan su dinero en el BCE resultando que en términos netos no toman prestado dinero del BCE sino que se lo prestan al BCE. Y de otro lado tenemos los bancos del sur de Europa que sí que toman prestado el dinero del BCE. Y la suma de las dos líneas nos da más o menos una línea de suma cero. De ahí que haya mucha gente que diga que el dispositivo LTRO no ha sido muy efectivo. Vale, el balance neto del BCE no se habrá incrementado pero dentro de él  sí que han ocurrido muchas cosas.

¿Cuál es el problema fundamental de todo esto?

Yo creo que el problema fundamental lo pueden ver aquí. De facto lo que ha ocurrido es lo siguiente: en el norte de Europa hay un excedente de ahorro, un excedente de liquidez, todo aquel que se encuentra al norte de los Alpes ahorra no tanto como, sino más aún que la suma de todo lo que gasta e invierte.

Hasta los años 2007-2008 ese dinero no hace más que acumularse y justo después es distribuido en el conjunto del sistema bancario. Sin embargo, en el transcurso de la crisis los Alpes se convierten en una barrera a nivel de la economía privada. En este punto los flujos se detienen y en el sur, para evitar que se produzca una completa contracción, se recurre a un sistema de compensación. Este sistema de compensación no es otro que el propio BCE, sobre todo, obviamente, a través del dispositivo LTRO porque éste no solamente suministra liquidez….sino una liquidez a 3 años que es, de hecho, algo más que simple liquidez… Se trata de un dinero a tres años que les es precioso a los bancos del sur para su supervivencia.

Este es el problema fundamental, problema que el BCE por sí mismo no puede resolver pero al cuál se ve obligado a hacer frente.

Por cierto,  en este gráfico puede verse también la parte del dinero que ha sido repartida no solamente por el BCE sino por el EFSM (Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera) o EFSF (Fondo Europeo de Estabilidad Financiera) . He procurado ponerlo de mayor a menor y de ahí que pueda verse que el BCE reparte mucho más dinero que el EFSF. Esta ha sido  la manera en que se ha preservado al sur de un colapso. No otro fue el cometido real del dispositivo LTRO.

Bueno, ¿Y a qué se debe que se hayan reducido las relaciones crediticias transfronterizas? ¿Por qué se abstienen los bancos y ahorradores del norte de ir al sur?

Una parte de las razones, Uds ya las conocen, tienen que ver con los problemas en los presupuestos estatales de los países del sur. Otra parte de las razones hay que  buscarla en los bancos. Pero bancos y Estados suelen estar conectados en esos países. Se apoyan mutuamente y es difícil saber quién en realidad se apoya en quién y este hecho no estimula, que digamos, la confianza en el sistema. Es precisamente por esto que es tan importante que se formule en la medida de lo posible cómo puede desligarse el destino de los bancos y el de los Estados. La “Unión Bancaria”, sobre la que ya se ha hablado y sobre la que volveré más tarde, podría ser una fórmula a considerar.

Para llegar a ella lo que fundamentalmente se necesita son tres cosas. No todas son ahora mismo necesarias para defendernos de la crisis… pero también se ha comentado antes dónde  queremos vernos en diez años.

Si pensamos en términos de largo plazo lo que necesitamos son tres elementos:

1.- Alguna clase de protección de los depósitos.

No desde luego con transferencias planificadas de antemano sino que , de estar las primas de aseguramiento basadas en un modelo de riesgo, no harían falta tales transferencias y lo que entonces tendríamos sería el hecho simple de que a mayor riesgo más prima, lo que bastaría para cubrir por término medio esos riesgos mayores.

2.- Por encima de todo, una supervisión bancaria independiente.

Creo que los últimos acontecimientos que hemos podido ver en España nos demuestran que los supervisores nacionales suelen ser los últimos en ver los problemas de su país. Hasta cierto punto este es un problema que también conocemos en Alemania…

3.- Fondos

Cuando nos ponemos a hablar de rescates bancarios estamos hablando siempre de un montón de dinero. Ponerse a rescatar un banco significa ser capaz al menos de disponer de la suficiente cantidad potencial de dinero como para tranquilizar al propio banco y a los mercados.

Insistiremos sobre esto, sobre los problemas a largo plazo, caso de que dispongamos de 10 años para ir montando todos los raíles.

Junto a estos problemas están los problemas a corto plazo. Y a corto plazo existen dos problemas:

1.-  De dónde se sacan los fondos

 2.- De dónde se sacan las competencias para que desde  un organismo supervisor independiente a nivel europeo pueda supervisarse a los bancos.

Respecto a este segundo problema yo creo que las competencias sólo pueden encontrarse de un modo rápido en Frankfurt. En Londres, como Uds. saben tiene su sede la E.B.A. ( Autoridad Bancaria Europea)  pero hasta ahora no ha tenido la fuerza o no ha sido autorizada para organizar las competencias necesarias. Por el contrario, el BCE está presente en el mercado de un modo constante, tiene interés en saber cuál es la situación de cada banco y, por todo ello, yo diría que al menos a corto plazo, en tanto solución de transición,  lo mejor es comenzar por situar la supervisión de los bancos, al menos de los grandes bancos transfronterizos, en manos del BCE. No hace falta que sea una solución definitiva, pero si de lo que estamos hablando es de la gestión de la crisis durante las próximas ocho semanas, debe actuarse de un modo rápido y no hay tiempo para montar una organización independiente.

Respecto al primer problema: de dónde pueden venir los fondos, yo diría que los mismos no tendrían que venir del BCE, pues como acabamos de decir estamos ante una tarea fiscal y por ello no debería involucrarse al BCE sino que se haría necesario un fondo europeo, fondo europeo que, por otra parte, ya existe, me refiero al EFSF hoy por hoy, al ESM (Mecanismo de Estabilidad Europeo) esperemos que pronto. ¿Cuándo? Es difícil decirlo. En cualquier caso estos fondos habría que emplearlos antes en estabilizar los bancos que en sacar de apuros a los Estados, pues de lo que se trata es de fortalecer al conjunto del sistema bancario europeo y no tanto de ponerse a repartir dinero a cada Estado.

Si dispusiéramos de tiempo, digamos que 10 años, entonces podría montarse una protección europea para los depósitos mediante primas basadas en modelos de riesgo, como he dicho antes, y en diez años seguro que  podría establecerse un fondo lo suficientemente grande como para rescatar a uno o dos de los grandes bancos transfronterizos.

Pero mucho me temo que para esto no hay tiempo. Tiene que irse más rápido y por eso creo que respecto al punto  de la supervisión bancaria es el propio BCE el que tiene que asumir responsabilidad así como respecto a la puesta a disposición de los fondos correspondientes creo que tienen que ser los Estados en común los que tengan que ofrecerlos provisionalmente. Todo esto obviamente bajo el principio de que se rescaten bancos que merezcan ser rescatados y esto puede traer consigo de antemano en muchos casos depreciaciones muy significativas. Esto es lo decisivo porque no se trata de que ahora estemos diciendo “ Bueno, ahora cogemos y rescatamos antes que nada a cada banco español para que se estabilice el sistema” No, tiene que tratarse también de ver qué bancos son capaces de supervivencia, bajo qué condiciones, qué acreedores en un momento dado se verán afectados. Resulta evidente que todo esto lo acusarán fuertemente los mercados financieros europeos. Sin embargo, creo que es algo factible a partir del momento en que esté lista la nueva institución y provista de las competencias y de los fondos necesarios para apoyar al sistema en su conjunto.

A mi modo de ver esto es lo que tendría que ocurrir en el corto plazo. Está claro que en el largo plazo se dispone de más tiempo pero  hay que actuar y es necesario hacerlo en las próximas semanas.

Muchas gracias

Debate en la fundación Heinrich Böll. Berlin Junio 2012 III

septiembre 24, 2012 Deja un comentario

Jörg Asmussen

Estimado Sr. Schick… Sras y Sres…muchas gracias por la invitación… siempre volvemos a gusto a la fundación Heinrich Böll, ya lo hemos hecho otras veces, dispuestos a batirnos  el cobre siempre amigable y sobriamente…y de nuevo lo vamos a hacer hoy tan amigable y sobriamente como en otras ocasiones…

Cuando fui por primera vez invitado a este evento el programa llevaba por título “El papel del BCE en la crisis” y me dije, bueno, ¿Lo habrán hecho a propósito? pues no es poco ambiguo el título: ¿Aludía a que el BCE estaba en crisis o a otra crisis?…Pero de alguna manera lo acabé dando por bueno… Cuando más tarde me llegó el folleto de la invitación en el mismo ponía: “Rescates bancarios a través del BCE”… y entonces me quedé un poco sorprendido… Políticamente siempre pueden sacarse las cosas de quicio sacándoles punta y, sí,  quizá acaben así por esquematizarse  cosas que desde un punto de vista más fundado quizá se pasarían por alto pero esto muestra al mismo tiempo lo difícil que resulta montar un debate público acerca de las complejas tareas que competen a los bancos centrales. Y de ahí que sea tanto más importante poder hacerlo hoy con los colegas y amigos que me acompañan.

En estas observaciones introductorias me gustaría centrarme antes que nada en dos aseveraciones implícitas que se encuentran mencionadas en el programa de este evento y que cuando se abordan estas cuestiones penden siempre en el aire, aseveraciones a las que el Sr. Schick ya ha hecho referencia:

 1.- Que el Banco Central Europeo se está dedicando a salvar bancos y está siendo, por ello, infiel a su mandato.

 2.- Que el Banco Central Europeo concede créditos a los bancos sin condiciones incurriendo en riesgos considerables  para el contribuyente europeo.

Me gustaría a continuación rebatir ambas aseveraciones.

La primera aseveración es que nosotros nos estamos dedicando a salvar bancos y que, por lo tanto, estaríamos siendo infieles a nuestro mandato.

Respecto a esto quizá convenga decir un par de palabras aclaratorias sobre el papel de un Banco Central y sobre la función de su política monetaria, o sea una especie de “back to the basics” de acuerdo al cual queda claro que nuestro cometido fundamental es garantizar en el medio plazo la estabilidad de los precios en el conjunto del espacio del Euro. Así es cómo queda reflejado en tratado de la Unión Europea y tengo que decir que hemos sido fieles al mismo puesto que desde la introducción del Euro la tasa media de subida de los precios ha sido de un 2%, tasa que se corresponde exactamente con la tasa objetivo que se pretendía. Este cometido lo hemos ejecutado de una forma enteramente independiente con la ayuda de las herramientas de las que se nos dotó, esto es: el tipo de interés básico y la gestión de la liquidez vía operaciones de refinanciación.

En tiempos normales la tasa intradiaria de interés interbancario se mantiene a niveles cercanos al tipo de interés básico mediante el suministro de créditos en las llamadas operaciones de refinanciación. En tiempos de crisis o lo que es lo mismo cuando la liquidez proveniente del BCE no circula de una manera libre entre los bancos, se corre el peligro de que las tasas intradiarias de interés interbancario superen los niveles del tipo de interés básico, lo que quiere decir que cuando la señal orientadora de nuestra política de tipos de interés – digamos que un tipo de interés básico de 1%-no se ve reflejada en el mercado interbancario porque éste se ha vuelto disfuncional y  los tipos de interés son en él más altos que los marcados por ella, cuando esto ocurre, digo, hay que hablar de que estamos ante  una obstrucción de los mecanismos de transmisión monetaria. Esta obstrucción es fuente de problemas para el Banco Central porque indica que el dinero del Banco Central probablemente no está llegando a circular en la economía real. Y para evitar una completa contracción de los mercados monetarios con las consiguientes duras implicaciones para la economía real que ello supone, el Banco Central Europeo opta por asumir directamente a través de medidas especiales la función de intermediación en el suministro de liquidez a los bancos.

En este sentido y a partir de octubre de 2008 el BCE lleva a cabo operaciones de refinanciación en la forma de subastas a tipos de interés fijo con adjudicación plena. Lo que quiere decir operaciones aseguradas con ciertos valores- esto es importante y volveré sobre ello- contra los cuales las entidades de crédito obtienen tanta liquidez del Banco Central Europeo como les hace falta. Esto reduce considerablemente el riesgo de liquidez de los bancos y les permite poder financiarse con mayor facilidad en los mercados monetarios.

En segundo lugar el BCE ha extendido gradualmente los plazos de vencimiento de sus operaciones a largo plazo. Primeramente a seis, luego a doce meses y, como el Sr. Schick, ha dicho con  exactitud, desde Diciembre 2011 se ha extendido este plazo dos veces hasta tres años. Esto ofrece a los bancos una fuente de financiación más segura durante un tiempo más largo.

En tercer lugar el BCE ha ampliado temporalmente la gama de valores aceptados como garantía. Esto facilita a los bancos tomar parte en las operaciones del Banco Central Europeo.

En cuarto lugar, y en cooperación con otros bancos centrales como la reserva federal, se ha puesto a disposición de los bancos liquidez en divisas extranjeras como el dólar.

También hemos combatido la obstrucción de los mecanismos de transmisión monetaria en los mercados de títulos mediante la compra de obligaciones aseguradas a través de los dos programas correspondientes y mediante la compra de títulos del Estado en el mercado secundario en el marco del SMP (Securities Market Program)

Finalmente los dos dispositivos de refinanciación (LTRO-Long Term Refinancing Operation) con un plazo de tres años de vencimiento que desarrollamos en diciembre del año pasado y en febrero de éste tuvieron igualmente como objetivo manejar estas distorsiones que se estaban produciendo en los mecanismos de transmisión monetaria. Esto se decidió en otoño del 2011 con el objetivo de salvar una situación muy difícil en los mercados financieros y evitar que se diera una contracción del crédito que hubiera tenido consecuencias impredecibles para la economía real y, con  ello, para el crecimiento y el empleo.

En cada unas de las operaciones a tres años concedimos a los bancos créditos asegurados que alcanzaron los 500 mil millones de Euros, llegando el flujo de liquidez neto a la mitad de esta cantidad. En la primera de las operaciones participaron 500 instituciones de crédito y en la segunda lo hicieron unas 800. Solamente por el número  de entidades que participaron podemos ver que en el caso de un buen número ellas se trataba de entidades de pequeño tamaño como por ejemplo cajas de ahorro y bancos cooperativos, siendo éstas entidades las que conceden preferentemente créditos  a la pequeña y mediana empresa,  columna vertebral de la economía de la Eurozona.

Me gustaría incidir sobre ello de nuevo: el objetivo y la razón de estas medidas es y sigue siendo el restablecimiento de los mecanismos de transmisión monetaria y esto es consustancial al cumplimiento de nuestro mandato.

Lo que está en nuestra mano- y lo está poner a disposición liquidez- lo hemos hecho. Lo que no está en  nuestra mano:

 1.- Poner capital a disposición de los bancos para que se recapitalicen

2.- Sanear los balances de los bancos o liquidar bancos

no lo hemos hecho porque no forma parte de nuestro mandato. Para ello no tenemos herramientas y esto lo tienen que hacer otros. Esto supone una diferencia fundamental tanto a nivel conceptual como práctico entre la actividad propia de un banco central y lo que significa un rescate bancario y creo que así es cómo debe ser percibido en el debate público.

La segunda aseveración atribuye al BCE el conceder créditos a los bancos sin condiciones incurriendo en riesgos considerables para el contribuyente europeo. Lo que la gente  se pregunta es ¿Qué es lo que se ha facilitado a los bancos con tales operaciones? Y a esta pregunta suele responderse diciendo que se les ha facilitado dinero asequible, sin contraprestaciones, enormes ampliaciones en el balance del Banco Central Europeo… Lo que en parte se resume en que los dos dispositivos LTRO sean considerados como operaciones que se han hecho en unas condiciones muy favorables para los bancos, una especie de subvención desproporcionada al sector bancario.

A esto habría que responder que el tipo de interés de ambas operaciones está vinculado al tipo de interés básico del BCE y que cuándo el BCE decide subir éste, subirán también los costes de los préstamos a los bancos durante el tiempo que resta hasta el vencimiento.

 ¿Pero qué es lo que ocurre con las condiciones de préstamo en estas operaciones?

La liquidez del Banco Central Europeo adopta en estas operaciones la forma de créditos y los estatutos del BCE establecen que solamente podemos conceder liquidez vía créditos contra valores suficientemente seguros. Básicamente sólo los bancos financieramente sólidos están llamados a participar en las operaciones de refinanciación y si un banco en el transcurso del plazo de la operación deja de cumplir con los requisitos de la misma, la operación  puede ser suspendida.

Suelo escuchar también en el debate político que el BCE debiera ampliar la gama de condiciones a la hora de proceder a sus ofertas de liquidez, imponer condiciones a las familias y a las compañías a las que dicha liquidez llega, establecer controles restrictivos sobre las remuneraciones de los funcionarios de aquellas entidades de crédito que se proveen igualmente de su liquidez… Respecto a todo esto, resulta útil echar un vistazo al marco legal que el BCE tiene que observar. El Banco Central Europeo- cita textual- “ nos obliga  a actuar de acuerdo con los principios de una economía de mercado y de libre competencia a través de la cual se promueva un eficiente empleo de los recursos”- Fin de la cita- Lo que quiere decir que el empleo que hagan los institutos de crédito de la liquidez que se ha puesto a su disposición es cosa que queda en sus manos. Desde luego que por parte del BCE llevamos recalcando  ya desde hace algún tiempo nuestra expectativa de que los bancos asignen sus ganancias operativas al saneamiento de sus balances y no al reparto de dividendos ni a remuneraciones excesivas para sus ejecutivos. Pero implementar estas justificadas expectativas es asunto que queda fuera de las competencias legales del BCE. Son los organismos supervisores nacionales o, en su caso, el organismo supervisor europeo (E.B.A.- European Banking Authority) o los propios legisladores los que a este respecto disponen de las herramientas necesarias.

¿Hay razones por las que preocuparse en relación al balance del BCE, o sea, en última instancia en relación al dinero del contribuyente?

Ya he mencionado que el BCE solamente puede conceder créditos a instituciones solventes contra valores suficientemente seguros. En todas las operaciones de crédito que ejecutamos valoramos regularmente las garantías subyacentes, en ocasiones, diariamente,  incorporando descuentos sustanciales de modo que las sumas que se prestan están sobre-aseguradas. En el caso de las solicitudes de crédito que dentro de este marco han sido admitidas recientemente el descuento medio se sitúa en un 53% llegando en ocasiones a un 75%.

Con todo, es cierto que todas las operaciones del Banco Central Europeo entrañan un riesgo de crédito y esto es así tanto para las medidas corrientes como para las extraordinarias, tanto en los tiempos malos como en los buenos. La gestión del riesgo dentro del BCE se ocupa de todo esto.

Las medidas del BCE tampoco están llamadas en general a ser una inyección permanente de liquidez en el sistema financiero. Al contrario, estas inyecciones están limitadas temporalmente. Tanto a nivel conceptual como práctico estamos preparados para una eventual suspensión de las inyecciones aunque en vista de la sostenida tensión en los mercados financieros es aún demasiado pronto para emprender una suspensión de las operaciones.

En mi opinión las medidas que el BCE ha tomado no pueden reemplazar las que los gobiernos deben tomar para la resolución de la crisis: consolidación presupuestaria, reformas estructurales para el crecimiento y el empleo y  reforzamiento del sector bancario.

El BCE ha realizado su contribución, seguiremos realizándola, una contribución, al mismo tiempo, que aspira a responder a la pregunta:¿Dónde quiere estar Europa en 10 años? El concepto clave “Unión bancaria” ha irrumpido con fuerza, pero a mí me gusta más el concepto “ Unión de los mercados financieros” , pues en la pregunta de más arriba hay algo más en juego que los bancos. De todas formas a quiénes en esta cuestión  les corresponde ahora mover ficha  es a los gobiernos europeos en la cumbre europea de finales de junio.

Muchas gracias.